Get Adobe Flash player

Productos

×

Advertencia

Asigne el componente Virtuemart a un elemento del menú

La nada cotidiana. Zoé Valdés

E-mail
3,50 €
Descripción

Valdés, Zoé. La nada cotidiana

Editorial: Biblioteca El Mundo

Colección las 100 mejores novelas en castellano del siglo XX

Cartoné con sobrecubierta. 21x15 centímetros. Estado de conservación: señales de uso normal

Ella viene de una isla que quiso construir el paraíso... Así comienza, y así acaba, esta novela desgarradora de Zoé Valdés (La Habana, 1959), sin duda la voz más original y expresiva que ha surgido de Hispanoamérica en los últimos años. Un humor corrosivo y descarnado, una ironía que nace de la decepción y la incredulidad, una exasperación que brota del vacío moral y material que atenaza a un pueblo que se entregó a la ilusión de una vida mejor para todos y acabó aplastado por la propia dimensión de su sueño.

Patria, la protagonista, lleva este nombre porque nació el año en que la Revolución triunfó en Cuba. Ella representa la primera generación de los que nacieron y crecieron en un sistema que debía desterrar para siempre la injusticia. Pero los años han pasado y el paraíso prometido se torna un infierno de frustración y penurias, de apatía y desesperanza, en el que todos, adictos y escépticos, amigos y enemigos, parecen atrapados. Y en esta desolada realidad, Patria, que prefiere que la llamen Yocandra, busca en la escritura, con la rabia que sucede a la impotencia, el camino que la libere del vacío amenazante. Rebelándose contra la sumisa pasión que la ata a dos hombres, el Traidor y el Nihilista, Yocandra se sumerge en el laberinto de la nada y escribe, indefensa, sobre sí misma y los demás, sobre lo que observa y lo que siente. Escribe sobre lo cotidiano y lo banal, lo pasado y lo presente, con esa rabiosa lucidez que mantiene vivo el fuego de la existencia. Escribe para vengarse, para comprenderse y para que la comprendan, escribe hasta que las palabras se adueñan de ella y la empujan hacia un futuro desconocido e incierto donde brilla tenue el pálido albor de la esperanza

Compartir

Siganos en